La escalada de la crisis en el estrecho de Ormuz podría empujar a decenas de millones de personas a la pobreza, provocar un aumento del hambre a nivel global e incluso llevar al mundo a una recesión, advirtió este jueves el Secretario General de la ONU.
António Guterres condenó las restricciones al libre paso por el estrecho, que están “impidiendo el suministro de petróleo, gas, fertilizantes y otros productos básicos esenciales” y “asfixiando la economía mundial”.
“Mi mensaje a todas las partes es claro: hay que restablecer de inmediato los derechos y libertades de navegación, tal y como afirmó el Consejo de Seguridad en su Resolución 2817. Abran el estrecho. Dejen pasar a todos los barcos. Dejen que la economía mundial vuelva a respirar”.
Guterres advirtió que, incluso si las restricciones al transporte marítimo y al comercio se levantaran de inmediato, “las cadenas de suministro tardarán meses en recuperarse”, afectando al crecimiento mundial y al comercio e impulsando la inflación.
En el peor de los escenarios, si las restricciones persisten hasta final de año, la inflación podría alcanzar el 6%, frente al 3,4% actual.
Mientras tanto, la ONU continúa con sus esfuerzos diplomáticos para que se establezca un corredor humanitario, mientras que la Organización Marítima Internacional (OMI) intenta desarrollar un marco para la evacuación segura de barcos y marinos.