© UNOCHA/Giles Clarke Halima, de 30 años, que huyó de los combates en la cercana ciudad de El Fasher, sostiene a su hija Samira, de seis meses, que tiene síndrome de Down y que recientemente fue tratada por desnutrición en Tawila.
En vísperas del tercer aniversario del inicio de la guerra en Sudán, el responsable de la Oficina de Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher, denunció que casi dos de cada tres habitantes del país necesitan ayuda humanitaria. Se trata de 34 millones de personas.
En un comunicado compartido por su portavoz este martes, Fletcher advirtió que la situación empeora mientras se aproxima la época de mayor aridez y calor.
“El hambre se está agudizando a medida que se acerca la temporada de escasez. Cientos de miles de niños y niñas sufren malnutrición aguda, y millones se ven privados de educación. Las mujeres y las niñas se enfrentan a una violencia sexual sistémica y brutal”.
Según los informes, solo en los tres primeros meses de este año, casi 700 civiles han perdido la vida en ataques con drones.
Millones de personas han tenido que abandonar sus hogares en todo Sudán, dejando comunidades enteras desiertas y familias desarraigadas una y otra vez. El riesgo de una mayor inestabilidad regional es elevado, advierte OCHA.