Este martes, agencias de Naciones Unidas reportaron que el ataque contra el Hospital Al Deain, en Sudán, ocurrido el pasado viernes, ha dejado un saldo de 70 personas fallecidas, entre ellas siete mujeres, 13 niños y tres trabajadores de la salud. Más de 140 resultaron heridas.
La representante adjunta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el país, Hala Khudari, advirtió del impacto que tiene este ataque en la población local.
“El hospital Al Deain ha funcionado como centro de referencia para una población de más de dos millones de personas, tanto para la ciudad, así como para nueve localidades del estado de Darfur Oriental. Si estos servicios no están disponibles en este hospital, los pacientes tendrán que recorrer más de 160 km para llegar al siguiente, con todo lo que supone para los pacientes que necesitan atención especializada”.
Desde el inicio del conflicto en abril de 2023, más de 2000 personas han muerto en ataques contra instalaciones sanitarias.
La Oficina de Derechos Humanos alertó, además, sobre un aumento en el uso de drones para ataques aéreos en zonas pobladas, señalando que más de 500 civiles han muerto por esta causa solo en lo que va del año.
El organismo advirtió que estas acciones podrían constituir crímenes de guerra y urgió a detener la transferencia de armamento que alimenta el conflicto.