Los ataques aéreos en los suburbios del sur de Beirut y en algunas zonas del sur y el este del Líbano han causado la muerte de al menos 886 personas y han dejado 2141 heridos desde que comenzó la escalada, según informa la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), citando cifras de las autoridades nacionales.
Más de un millón de personas se encuentran ahora desplazadas, alrededor del 19% de la población, la mayoría de las cuales vive fuera de los refugios oficiales en condiciones de hacinamiento y con acceso limitado al agua, al saneamiento y a la atención sanitaria. Las fuertes lluvias han empeorado aún más las condiciones de vida.
Las órdenes de desplazamiento afectan ahora a aproximadamente el 14% del país, lo que provoca desplazamientos repetidos y aumenta el temor entre la población civil, a medida que crece la preocupación por los ataques que afectan a la atención sanitaria, las infraestructuras civiles y el acceso humanitario.