Por Julián Escobar
Malta es una isla en el Mar Mediterráneo rodeada de cayos pocos profundos, ideales para fauna marina. Tiene una gran cantidad de peces y entre ellos uno llamado el tiburón gato (Scyliorhinus stellaris), exclusivo del Mediterráneo y partes del Océano Atlántico. Es un tiburón pequeño que regula la población de crustáceos y peces de menor tamaño y precisamente por ser de los tiburones miniatura que caen en redes, su especie ha sufrido un declive importante. Ha habido mayor interés en repoblar organismos más grandes por su tamaño y atención mediática. Hubo muy pocos intentos de conservación hasta que un personaje llamado Greg Nowell se interesó por esta especie y su población en los alrededores de la isla.
Greg tenía una preocupación central sobre los tiburones que morían en las redes de pesca. La mitad de los tiburones a nivel mundial están en peligro de extinción y se debe no sólo a la pesca que disminuye su comida y a la contaminación de su hábitat, sino a muertes accidentales por botes o quedar atorados en atarrayas. Los tiburones gato de Malta eran siempre víctimas accidentales de pescadores. Lo grave de esta especie es que se demora bastantes años en llegar a la adultez y se percataron de que, al cogerlos accidentalmente, muchos especímenes adultos tenían huevos en su interior. Si morían adultos y además crías por nacer, la especie llegaría a la extinción.
En el 2011, una duda se le ocurrió a Greg viendo a un tiburón en un mercado con un huevo colgándole al aire libre. Tomó el huevo y se preguntó: ¿aún hay vida en él? Lo llevó a un acuario donde le puso un filtro de aire y para su sorpresa, el huevo empezó a desarrollarse. Era entonces posible que se tomaran los huevos de los animales muertos y darles vida. El primer intento no fue exitoso, pero iteraciones y pruebas llevaron a que en 2013 el primer huevo nacido de un tiburón muerto, cumpliera todo el ciclo de eclosión, desarrollo y finalmente liberación al mar Mediterráneo.

Huevo de tiburón en desarrollo
Greg montó un acuario que inició en un garaje y su trabajo ganó reconocimiento. Empezó a documentar el proceso mediante el cual un huevo de tiburón es extraído de un animal muerto, se pone en un acuario y con ciertas condiciones eclosiona. Es un proceso mediante el cual se descubrió que los huevos siempre vienen en pares en esta especie. De esta manera al menos se reemplazan los animales que mueren en redes y se conserva la población. Hoy el proceso para eclosionar huevos de tiburón gato extraídos de padres muertos se ha documentado en revistas indexadas académicas muy serias, demostrando el resultado de un esfuerzo en una materia muy poco explorada en el mundo como lo son los huevos de tiburones gato.
Para comprender el proceso se habló con Greg Nowell. El laboratorio ya no es tan pequeño y ahora se llama Shark-Lab Malta. Se han devuelto más de 379 tiburones al mar luego de eclosionarlos desde 2013. El proyecto se expandió a una segunda especie de tiburón llamada Pintaroja (Scyliorhinus canicula) y se está comenzando a desarrollar para mantarrayas. Shark-Lab Malta y el acuario nacional de Malta ya han recibido visitas de otras organizaciones para comprender cómo replicar el proceso de eclosión de huevos de tiburón.
Las imágenes compartidas por Greg muestran un ser vivo y en desarrollo. Un huevo de color dorado donde un embrión de tiburón se alimenta de yemas para crecer. Sorprende además el desarrollo del ser que tiene su forma de pez definida claramente y su movimiento constante dentro del cascarón. Ver así el milagro de la vida traído de regreso de la muerte, considerando que su madre está muerta es fascinante.
Sin duda este proceso es interesante y poco común. Traer otras criaturas así parece ciencia ficción. Teniendo en cuenta que en el archipiélago de San Andrés en Colombia hay una problemática con la caza indiscriminada de tiburones similares a los que hay en Malta, se recuperaría la población implementando este programa. La investigación de Greg Nowell y Shark-Lab es un avance en la comprensión de otros seres vivos y la forma en que estos cumplen sus ciclos de reproducción.