El mundo invierte miles de millones en proteger la naturaleza, pero al mismo tiempo gastamos billones en actividades que dañan el medio ambiente. Esa es la conclusión principal del informe Estado de la financiación para la naturaleza 2026, que pide un cambio de política importante para ampliar las soluciones que ayudan al mundo natural y, al mismo tiempo, apoyan la economía.
El jueves, la ONU hizo un llamamiento a una reforma financiera generalizada como la forma más poderosa de orientar los mercados mundiales hacia la consecución de un mundo mejor para todos y para nuestro planeta.
La proporción de esta incongruencia no deja lugar a dudas: por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, se gastan 30 dólares en destruirla.
Control de daños
Los datos identifican varios actores que producen un daño especialmente grave: los servicios públicos, la industria en general y las empresas de energía y materiales básicos, en particular. Además, ciertos sectores se benefician de subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, como los combustibles fósiles, la agricultura, el agua, el transporte y la construcción.
“Si se sigue el rastro del dinero, se ve la magnitud del reto que tenemos por delante”, afirmó Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en respuesta al informe, contrastando el lento progreso de las soluciones basadas en la naturaleza con las inversiones y subvenciones perjudiciales que, según declaró, están avanzando a pasos agigantados.
“O invertimos en la destrucción de la naturaleza o impulsamos su recuperación, no hay término medio”, dijo.
Una gran variedad de soluciones
Además de identificar la magnitud del desequilibrio, los autores del informe presentan una visión de un “gran cambio en la naturaleza”, destacando ejemplos de soluciones que funcionan y son económicamente viables.
Entre ellas se incluyen:
• ecologizar las zonas urbanas para contrarrestar los efectos de las islas de calor y mejorar la habitabilidad de los ciudadanos
• integrar la naturaleza en las infraestructuras viarias y energéticas
• producir materiales de construcción con emisiones negativas
El estudio también traza un camino para eliminar gradualmente las subvenciones perjudiciales y las inversiones destructivas en los sistemas de producción y aumentar las inversiones que son “positivas para la naturaleza”.
Las cifras en resumen
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En 2023, se destinaron 7,3 billones de dólares a actividades negativas para la naturaleza
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En el mismo año, solo 220.000 millones de dólares se destinaron a soluciones basadas en la naturaleza, y la gran mayoría procedía del gasto público
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Sin embargo, la tendencia es positiva: el gasto en biodiversidad y protección del paisaje aumentó un 11 % entre 2022 y 2023, y la financiación pública internacional para soluciones basadas en la naturaleza en 2023 fue un 22% superior a la de 2022 y un 55% superior a los niveles de 2015